Día 2 – BALSEROS

‘BALSEROS’

‘Balseros’, como cualquier otro largometraje documental, hubiera podido plantearse o filmarse o ser editada de infinitas maneras; pero como director inexperto (era mi primer largometraje) fui tomando decisiones sin otra guía que la intuición, eligiendo la opción que a cada paso le parecía más atractiva (en tanto que era CINE) y más creíble a ojos del espectador (por cuanto se trataba de DOCUMENTAL).

‘Balseros’ (con sus 7 personajes y una cronología de 9 años) me permite incidir sobre los siguientes aspectos:

– La elección de los personajes (sin posibilidad de casting).

– Un error habitual: El caso de un personaje formidable que la propia película expulsó en el momento del editaje de ‘Balseros’ (razones obvias a tener en cuenta en futuras películas)

– La descripción de los personajes (el problema surge cuando el rodaje se inicia –como casi siempre- en una fase en la que ya los personajes están inmersos en la vorágine de historia). La solución en ‘Balseros’ es extrapolable a otras películas documentales.

– Las películas corales (siete personas en representación de miles o millones de casos similares)

– Cómo dosificar la información para que ésta llegue al espectador de forma natural (permitir, como en las películas de ficción, que sea el espectador quien vaya descubriendo los sucesivos giros de la trama)

– Aprender sobre la marcha a hacer cine documental: Lo que nos pareció un error durante el rodaje resultó ser lo más aplaudido de la película. Ahora hemos aprendido: los silencios de los protagonistas es arte cinematográfico (y sin arte no lograremos salir de los corsés del reportaje periodístico).

– El camino a los Oscar (a partir de una aspiración mucho más sencilla): qué se hizo bien a pesar de la falta de experiencia. Una lección para todos: el cine documental es una cuestión de lógica, de intuición y de un golpe de suerte.