PROGRAMA

Se trata de un curso avanzado –pero ameno y fácil de asimilar- de resolución de los distintos problemas que van apareciendo a lo largo de la elaboración de una película documental de estructura cronológica (donde los hechos se suceden de forma cronológica y a menudo inesperada: los primeros días en libertad de un preso, la travesía ilegal de una frontera, la revolución que termina derrocando a un dictador, la enfermedad de mi abuela, los últimos días de gira con el grupo de rock que ha decidido disolverse…).

En este clásico tipo de cine documental la fuerza recae en el hecho de que la historia está viva (pues no sucedió en un tiempo pretérito sino que ‘está pasando’) y se sustenta en los avatares de unos personajes de quienes, a lo sumo, el equipo de rodaje (y los espectadores después) sólo intuyen cuáles podrían ser sus futuras acciones y reacciones.

En estas indefiniciones de la historia y de sus protagonistas radica buena parte de la dificultad de un guión previo y de un rodaje planificado; pero ahí está también el mayor atractivo de la película: el espectador aprende y sabe a medida que los personajes han ido viviendo (y tal vez aprendiendo). A uno y otro lado de la pantalla nadie sabe más que nadie. Porque todo sucede en tiempo real. Pero el director y su equipo –que estaban allí- han tenido una intuición: hay que rodar, y así es como vamos a hacerlo.